Gracias Señor, por haberme permitido llegar a este día tan importante en mi vida. Estoy frente a ti rodeada de mis padres y familiares, por medio de las cuáles he aprendido a conocerte y amarte; llena de ilusiones y alegrías empiezo hoy una nueva etapa en mi vida. Solo te pido señor, que me des el arma poderosa del amor, para luchar en contra de todo lo que pueda separarme de ti y así poder disfrutar de una hermosa juventud.